La muerte del Chamán- Morir y renacer

Abuelo,
Pido la muerte,
Para las partes de mí,
Que ya no escuchan
Ni pueden decir la verdad,
Demasiado ciegas para ver.

Abuela,
Hazme nacer de nuevo,
Guiado por el amor,
Con belleza y verdad por camino
Sin nada mas por ocultar.

LA ENSEÑANZA

Las enseñanzas de la Muerte del Chamán se manifiestan de múltiples maneras en las ceremonias de la América Nativa. El concepto de la muerte como medio para experimentar la renovación de la vida es una creencia común. Siendo toda vida considerada como movimiento en la Rueda Medicinal, nada en realidad finaliza sin que suponga un nuevo comienzo. La Rueda de Vida tiene múltiples rayos que marcan las lecciones-de-vida y los pasos que cada ser vivo tendrá que experimentar en el camino de la vida física. Estos pasos son denominados el Buen Camino Rojo y representan la espiral de vida que llega a los humanos desde el Gran Misterio. Los Americanos Nativos saben que juzgar los pasos que otra persona debe realizar para crecer es insensato y poco productivo.

Así como la Rueda de Vida gira, todos los humanos deben alcanzar el lugar donde tendrán que aprender lecciones similares. Es ahí donde tiene cabida la Muerte del Chamán. Si la lección que brinda cada rayo de la Rueda Medicinal es aprendida correctamente, la lección del siguiente rayo se hace disponible. El lado oscuro del Ser que inhibe el crecimiento, se ve constantemente obligado a morir. Estas muertes ocurren a diario, ya sean nuestros miedos, dudas, malas costumbres, pensamientos negativos o nuestra auto-importancia. Estas muertes marcan el progreso espiritual y hablan de la capacidad de la humanidad de Caminar en Belleza. Cada muerte de una parte de la sombra anuncia el nacimiento de un nuevo talento o don contenido en el Ser. Cada victoria sobre una parte del ser que no Camina en Belleza es un renacer en sí. Cada vez que una persona alcanza una encrucijada y debe tomar una decisión, este cambio en actitud marca la muerte de lo viejo y el nacimiento de lo nuevo.

Un chamán es una persona dispuesta a confrontar los más grandes miedos y sombras de la vida física. Cuando estaba trabajando con Joaquín y las Abuelas en México, se me enseñaron las diferencias entre un sanador y un chamán. Un sanador es una persona capaz de utilizar las fuerzas de la Buena Medicina para efectuar una sanación en el cuerpo, mente o espíritu de otra persona. El sanador o curandero no usa las fuerzas de la sombra para realizar sanaciones. Pero el chamán es un sanador que ha bajado al inframundo y ha confrontado impecablemente su sombra así como la sombra de otros y puede lidiar con las fuerzas de la oscuridad como con las de la luz. Un chamán puede hacer exorcismos y revertir un maleficio o los resultados del uso de las artes oscuras utilizadas contra un paciente. El chamán y el sanador pueden realizar sanaciones, pero solamente el chamán está entrenado para lidiar con cualquier tipo de artes oscuras pudiendo causar enfermedad.
Muchas personas en nuestra sociedad actual se hacen llamar a sí mismos chamanes sin tener el entendimiento de lo que realmente significa. Si el chamán en potencia no tiene la capacidad de mirar su lado oscuro, a esta persona no le corresponde seguir el camino del chamán. Esta persona no sería nunca capaz de confrontar o lidiar con los resultados y/o las intenciones del chamanismo oscuro. Entre las gentes de México, de Centro América y América del Sur prevalece tanto el uso de las artes oscuras como el de la Buena Medicina. Muchos chamanes han muerto intentando proteger a otros, al invocar la ira de aquellos que usan las artes oscuras. Aunque este tipo de Medicina oscura no es tan común entre los chamanes del otro lado de la frontera mexicana, también existe. Las verdaderas Personas Medicina no necesitan anunciar que son chamanes. Trabajan en silencio y con humildad porque conocen su valor ante los ojos del Gran Misterio. Las opiniones de otros no alteran el sentido que un chamán o chamana tiene de su Ser.
El chamán ha traspasado las puertas de su infierno personal para adentrarse en él. Los auto-creados demonios del miedo, de la locura, de la soledad, de la auto-importancia y las adicciones han sido confrontadas y superadas por el chamán que ha atravesado el espectro de experiencias de las Muertes del Chamán. La cualidad que siempre brilla en un verdadero chamán es la compasión por los caminos de otras personas. Esto proviene del hecho que un chamán también ha caminado por el inframundo de la sombra y conoce por experiencia propia todo el dolor que se desencadena al romper las ataduras de la oscuridad interna.

Este ritual de morir/renacer se llama la Noche del Miedo. Esta tradición es practicada por muchas Tribus Norteamericanas como una forma de confrontar y superar el miedo antes de ir en Búsqueda de una Visión. La iniciación consiste en ir a un lugar remoto y cavar su propia tumba. Después el buscador se acostará en su tumba toda la noche. La apertura de la tumba se tapa con una manta. Los sonidos de la noche y los merodeadores nocturnos actúan de catalizadores capaces de traer a la superficie los más remotos miedos imaginables para que puedan ser confrontados. Ya que la persona no puede ver a través de la manta, los sonidos combinados con la imaginación se convierten en su peor enemigo. Los miedos creados por una imaginación activa pueden conducir a la recuperación del coraje interno o a la más absoluta paralización de los sentidos. Esta persona, tras haber permanecido despierta toda la noche confrontando los miedos de la sombra que acechan a la imaginación, tiene derecho a ir en Búsqueda de una Visión.
Otro tipo de ritual de la Muerte del Chamán proviene de las tierras altas de México. En esta ceremonia, el iniciado es desprovisto de toda su ropa, y miembros de su propio género le pintan el cuerpo con los símbolos del Murciélago. Se cava un agujero en el centro del pueblo que sólo permita a la cabeza sobresalir. Entonces el buscador es enterrado de pie durante un período de veinticuatro horas. Todos los habitantes del pueblo le insultan, llenándole la cara de arena, orinando y defecando cerca de la persona enterrada e indefensa. No se le permite al iniciado responder verbalmente a ningún insulto o acción. A través de los horrores que está viviendo se destruyen muchas de las nociones que tiene del ser. Estas indignidades son una total sorpresa para el iniciado y debe lidiar con ellas en silencio y con gran valor. Nunca se explica la iniciación más allá de lo puramente formal.
Tras el reto de las veinticuatro horas, se saca al iniciado del agujero para llevarlo a un río y ser lavado y perfumado. Los miembros del pueblo lo visten de blanco adornándolo con flores para regresarlo a su pueblo. La sorpresa final es un festín dado en honor al dios Murciélago que permaneció junto al buscador y asistió su renacer. Aquellos que no superan la prueba son sacados de la tierra y lavados, para ser cuidados hasta que la enfermedad del chamán les deje. Esta enfermedad es un límite de insalubridad mental que le ha quebrado la voluntad y que puede dividir su personalidad. Algunos pueblos tienen uno o dos iniciados que han perdido contacto con la realidad durante el proceso y a quienes se cuida como gente “tocada por los dioses”.

El valor que tiene este tipo de rituales de la Muerte del Chamán, es que la persona que consigue atravesar el fuego de la locura posee entonces una mente fuerte que no puede ser “ajustada en pensamiento” a través de la brujería. El ajustar pensamiento es una invasión telepática en las mentes del inconsciente. Es una técnica antigua que requiere del uso de reajuste de ideas o actitudes ajenas con la intención de controlar el raciocinio. Muchos chamanes oscuros buscan enloquecer a chamanes de luz invadiendo su territorio de sueños o utilizando tácticas basadas en el miedo. De esta manera, aquellos que se oponen al mal uso del chamanismo son eliminados del tablero. Es imperativo para aquellos que estudien chamanismo, hacerlo con una verdadera persona Medicina apropiadamente entrenada y capacitada. Sumergirse en el chamanismo sin esta precaución, sobre todo en aquellos países donde se practican las artes oscuras, puede costarle la vida.
El chamanismo es también la habilidad de estar en íntima comunión con los espíritus que moran en todos los niveles de la Creación. Una persona poseedora de ese don desde la infancia, puede ser profundamente malinterpretada. El chamán nato ha tenido uno o varios traumas importantes entre el primer y el séptimo año de vida. Estos eventos traumáticos causan una rasgadura en la matriz embrionaria del ego que destruye los límites del niño. El sentido del Ser y del Espacio Personal Sagrado es abierto en canal y comienza la comunicación entre el Ser y otras voces. Un niño pequeño no es capaz de discernir cuáles son las voces benéficas y las malévolas, pudiendo por lo tanto reaccionar a espíritus planetarios dañinos. En los casos crónicos cuando un niño es constantemente abusado por los adultos que le rodean, puede desarrollar esquizofrenia o síndrome de personalidad dividida.
En las culturas modernas, el tratamiento de estos síntomas es trágico. En las culturas Tribales Mexicanas, se le enseña al niño a eliminar las malas influencias y a aceptar las voces benéficas que pueden guiarle hacia su madurez para ser un chamán bien dotado. Las series de Muertes del Chamán que deben superarse durante la infancia representan un camino natural de discernimiento y fortalecimiento del Ser. Estas batallas internas siempre cuentan con el apoyo y la asistencia de los sanadores expertos y chamanes de una Tribu. Los mejores chamanes en la actualidad son aquellos sanadores sanados que han emprendido el camino de la muerte y del renacer destruyendo las sombras que han bloqueado su claridad interna. Cuando una persona ha experimentado el arduo camino hacia el bienestar, le resulta más fácil atender al prójimo en su caminar. Cuando un chamán puede reconocer la sombra dentro del Ser, diagnosticar semejante sombra en otros es entonces posible.

La voluntad de confrontar lo que hay en el Ser que no sirve en el Camino Sagrado hacia la plenitud, pasando por el proceso limpiador de la Muerte del Chamán es admirable. Esto no es únicamente para chamanes. Cada vez que una persona desea cambiar viejos hábitos para empezar de nuevo su vida de forma más productiva, ocurre una Muerte del Chamán. Si no se cortase el maíz seco, quemándolo para abonar la tierra con sus cenizas, el suelo no sería fertilizado y el Maíz nuevo no podría crecer al año siguiente.
El Murciélago es el símbolo Maya y Azteca para el renacer. Los murciélagos se cuelgan cabeza abajo de la misma manera que el ser humano se coloca para nacer, anidado con la cabeza hacia abajo en las entrañas maternas. La oscuridad de la cueva da seguridad al Murciélago, así como la oscuridad de la placenta da seguridad al feto. Al dejar atrás la cueva o la placenta, todo ser se ve obligado a mirar la luz y la sombra. Es entonces cuando cada persona decide cual de los dos lados del Ser le permitirá seguir creciendo. La dualidad del Universo evolucionará hacia la Unicidad cuando cada persona sea capaz de ver cómo ambos lados contribuyen de igual manera en el proceso de la conciencia. La Muerte del Chamán es un símbolo de este creciente entendimiento hacia la plenitud.

Fuente: Extraído de “Las cartas del Camino Sagrado” de Jamie Sams. Traduccion: Beatriz Millan Risco

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